Cortometraje
Santa nació de un impulso visceral: volver a las raíces, a un pueblo que sabía que tenía alma y poética, aunque nadie lo hubiera filmado así antes. Lo rodamos en Letur, entre sus rincones, sus calles silenciosas y su belleza callada, con la intención de dar voz a lo que muchas veces se calla cuando se habla de cine y de cineastas jóvenes.
Fue nuestro primer proyecto de ficción largo, y también uno de los más desafiantes desde lo personal y lo profesional. Con un equipo entregado, con madrugones, noches sin dormir, improvisaciones, rodajes que se estiraban sin plazo claro y una energía que parecía no tener fondo, construimos una película que no solo se filmó en un pueblo, sino con un pueblo. La gente de Letur se volcó con nosotros y con la historia, aportando su presencia, su generosidad y su mirada al proceso.
El camino estuvo lleno de incertidumbres, logísticas y económicas, de momentos donde parecía que todo podría detenerse, y de obstáculos personales que se cruzaron una y otra vez. Pero la película siguió. La filmamos con el corazón en la mano, sabiendo que cada plano era un riesgo y, al mismo tiempo, una posibilidad de verdad.
Cuando Santa se estrenó en Madrid, en un espacio tan emblemático como la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, fue como si el esfuerzo tomara forma tangible. Fue una celebración del tiempo dedicado, de la voluntad y de la confianza en que el cine, si se hace desde dentro, puede trascender su origen.
Este proyecto nos enseñó que una película no se mide solo por su guion o su montaje, sino por la intensidad de lo vivido mientras se filma, por el compromiso del equipo, y por las historias que emergen cuando decides mirar de frente, con todo lo que tienes y lo que no tienes.
Cortometraje
15/09/16
Una producción de Prosonarte
